TAVI, un avance en beneficio de los pacientes

El avance clínico de los hospitales públicos es una ayuda directamente para los pacientes, cuando se logra reducir los tiempos de cirugías y observación dentro del recinto clínico.

Esto se puede apreciar en la Unidad de Cardiología del Hospital San José, donde han implementado un proceso que le devuelve la capacidad cardiaca al paciente en menos de una semana, entre la cirugía y la hospitalización, para tratar estenosis aórtica severa.

 

 

 

TAVI o TAVR son las siglas en inglés de Implante o Reemplazo de la Válvula Aórtica Transcatéter. Durante este proceso mínimamente invasivo se inserta una nueva válvula cardíaca sin extraer la válvula dañada anterior. La nueva válvula se coloca adentro de la válvula dañada.

Esta tecnología, con su excelente hemodinámica, permite una función cardíaca mejorada que ayuda a muchos pacientes a reanudar su actividad previa a la estenosis aórtica. La válvula está diseñada con una estructura de nitinol autoexpandible que adapta la válvula de sustitución al anillo nativo con una fuerza radial consistente e incluye una envoltura de tejido externa que aumenta el contacto superficial con la anatomía nativa para mejorar el sellado de la válvula.

 

Beneficios y riesgos

El implante percutáneo de válvulas aórticas es un procedimiento donde no hay que abrir el pecho del paciente, en muchos casos no lleva anestesia general (se realiza con sedación) y permite el alta del hospital de forma precoz.

Para el procedimiento de TAVI, se realiza una pequeña incisión en la arteria femoral (en la zona de la ingle), y mediante un catéter se introduce una nueva prótesis aórtica. Como no se trata de una intervención quirúrgica, la implantación de la válvula aórtica transcatéter o percutánea implica menos riesgos de complicaciones, una recuperación más rápida y la posibilidad de vivir más tiempo y mejor.

Beneficios del procedimiento:

  • Anestesia local y sedación para confort del paciente
  • El corazón bombea con normalidad, el paciente respira con autonomía.
  • Catéter a través de la arteria, normalmente en la ingle, pequeña incisión.
  • Válvula sustituida/procedimiento de 1 a 2 horas.
  • Hospitalización entre 3 y 5 días.
  • Aproximadamente 1 semana de recuperación.